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  • Se recogen en una guía presentada hoy por la sociedad pública Ihobe en el Basque Circular Summit. La emisión de gases de efecto invernadero se puede reducir en más del 40% mediante el ecodiseño
  • El 24% de estas soluciones circulares están operativas o se comercializan en el mercado y aún hay más de 50 proyectos en marcha. Por cada euro público invertido, se ha movilizado una facturación anual adicional de 21 euros en el sector privado
  • Hoy se cierra Basque Circular Summit con la participación de más 800 personas durante 3 días, compartiendo resultados y avances exitosos que en materia de economía circular y ecodiseño en Euskadi

La Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco, Ihobe, ha presentado hoy durante el Basque Circular Summit una guía sobre ecoinnovación en Euskadi, tema que ha centrado esta última jornada. Contiene 105 proyectos industriales impulsados por medio centenar de empresas, una colección de ejemplos de éxito de la colaboración público-privada en el territorio, que prevén en los próximos años una facturación anual adicional de 130 millones de euros, 22 nuevas líneas de negocio, casi 200 nuevos empleos, el ahorro de 228.000 toneladas anuales de gases de efecto invernadero y más de 300.000 toneladas anuales de residuos no vertidos. Por cada euro público invertido, se ha movilizado una facturación anual adicional de 21 euros en el sector privado.

La economía circular y la ecoinnovación se presentan como soluciones necesarias en un contexto económico europeo que precisa de mayor competitividad y sostenibilidad. Cada vez es mayor la necesidad empresarial de buscar soluciones innovadoras dirigidas a reducir el consumo de materias primas y a incrementar la durabilidad de los productos. La economía circular es uno de los pilares para mitigar el cambio climático, ya que la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) se puede reducir en más del 40% mediante el ecodiseño, la reducción de despilfarros productivos o el reciclaje de materiales como el acero, el aluminio, el plástico o el cemento.

Como se ha subrayado durante la jornada de hoy del Basque Circular Summit, Euskadi ha hecho una fuerte apuesta por la colaboración público-privada para hacer frente a ese reto, con numerosos ejemplos tangibles. Entre ellos, el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 se ha alineado con la Estrategia de Economía Circular de Euskadi, estableciendo la ecoinnovación y la economía circular como ámbitos de prioridad.

Un centenar de referentes ecoinnovadores

Los 105 proyectos recogidos en la guía pertenecen a los sectores de la alimentación, la automoción, los bienes de consumo, construcción y obras, equipos eléctricos y electrónicos, maquinaria, metal, medios de transporte como el ferroviario, el marino o el aeronáutico y el sector químico. El 24% de las nuevas soluciones circulares recogidas en dicha publicación ya están operativas o se comercializan en el mercado.

Cada proyecto dispone de uno o varios factores motivantes, entre los que se identifican el ecodiseño de equipos, la reducción de gases de efecto invernadero, los modelos de negocio circulares, el posicionamiento ambiental y la transparencia, la responsabilidad ampliada del productor, la compra pública verde, los plásticos, las mejores técnicas de producción, la reducción del vertido de residuos, los costes y suministros de materias primas, y la minimización de la contaminación.

Sus resultados sirven para generar referentes ecoinnovadores cercanos y transferir soluciones circulares exitosas a las pymes vascas. Por ello, se comparten los casos de, por ejemplo, la bodega Baigorri (Álava), una de las principales productoras de vino de la Rioja Alavesa. Lidera SOSTFEED, proyecto en el que ha participado el centro tecnológico Azti y la cooperativa agraria MIBA. Consiste en la reutilización del único subproducto de la elaboración de vino en bodega que es gestionado como un residuo, el raspón de uva. Tiene un alto valor en fibra y el proyecto lo emplea como ingrediente funcional para la cría de conejos.

Otro proyecto que ha resultado en una solución en mercado es ECOBRIDGE, liderado por la constructora vizcaína Viuda de Sainz. En el contexto de la construcción de la variante sur metropolitana de Bilbao, se trata de una concepción estructural radicalmente diferente al enfoque habitual en el diseño de los puentes: presenta un ecopuente modular para mejorar el fin de su ciclo de vida, frente a las habituales actuaciones de demolición. La modularización permite desmantelarlo limpiamente y su reutilización en otro emplazamiento, sin generación de residuos.

La empresa guipuzcoana Sariki, proveedora de soluciones de inspección metrológica y servicios de medición, ha impulsado RETROFIT. El proyecto consiste en la remanufactura de máquinas de medición por coordenadas. La actualización tecnológica de los equipos industriales, especialmente los metrológicos, es una necesidad para la entrada en la industria 4.0 y la mejora de la competitividad de las empresas. Sariki ha desarrollado la capacidad de analizar los equipos de cualquier empresa fabricante y adaptarlos (retrofitarlos) a las últimas necesidades de inspección, por una fracción del coste de adquisición de equipo nuevo.

Al cierre de este documento están aún en marcha más de 50 proyectos, cuyas fichas de resultados se irán incorporando progresivamente, junto a los proyectos de las convocatorias posteriores, a las nuevas versiones periódicamente actualizadas de este documento.

Broche final al Basque Circular Summit

Basque Circular Summit 2022 llega hoy a su fin. El congreso ha reunido durante tres días a más de 800 asistentes y alrededor de 350 empresas. El objetivo ha sido acercar a Euskadi lo último en economía circular y ecodiseño para que siga siendo un referente europeo, contribuyendo a que las empresas vascas estén preparadas para un inminente escenario más circular.

Basque Circular Summit ha dejado constancia de que la economía circular es un cambio de paradigma, no hay otra opción. Para abordar este desafío de forma más concreta, el congreso ha ofrecido sesiones paralelas para los diferentes sectores, donde se han abordado las nuevas directrices normativas y de mercado (lo que piden los clientes) que están impulsando a las empresas a trabajar la mejora ambiental. En las 11 sesiones sectoriales se ha podido constatar que se está apostando por el uso de materiales reciclados, el aumento de la vida útil de los productos, una mayor eficiencia en los procesos productivos y por el desarrollo de modelos de negocios circulares.

Por otro lado, uno de los desafíos identificados se centra en las personas consumidoras. El congreso ha incidido en que una de las claves del proceso pasa por hacerles conscientes de las mejoras ambientales que se están incorporando a los productos y servicios y, para ello, la necesidad de información clara y concisa.

Este Basque Circular Summit también ha destacado la importancia de la colaboración entre empresas a la hora de aprovechar las oportunidades de mejora que ofrece la economía circular, dado que ninguna organización puede impulsar la transición circular por su propia cuenta. También se ha insistido en la importancia de la medición de resultados para la mejora continua y en la relevancia de la digitalización como aspecto crucial para la aplicación de los principios de economía circular en toda la cadena de valor.

La economía circular promueve tanto la competitividad empresarial como la territorial. Una visión integral de hacia dónde va la economía y la innovación en el territorio potencia un tejido industrial especializado, mejora las capacidades, genera una demanda hacia esos nuevos mercados sostenibles, genera beneficios claros en términos de sostenibilidad y ofrece una oportunidad importante de avanzar en la gobernanza colaborativa.

El Basque Circular Summit ha puesto en valor los resultados y avances exitosos que las empresas vascas ya están logrando. Tanto el sector público como el privado salen del congreso con desafíos a medio plazo y largo plazo, entre los que han destacado el seguimiento de la regulación, los desarrollos tecnológicos a partir del acercamiento entre cadenas de valor, la implementación de instrumentos de fiscalidad verde, el desarrollo de la compra pública verde, la necesidad de ampliar las ayudas a la inversión y el despliegue de infraestructuras de economía circular en el territorio, especialmente en la gestión de residuos.